23
Jul
Coco, no todos te quieren
por Mariano Fusco
Pedro Molina, precoz talento periodístico, autor del blog Lo Que Al Fútbol Le Gusta, quién está pronto a viajar a Beijing tras ganar un concurso periodístico, se desquitó con el amigo Coco en un breve y contundente repaso sobre los dos años de Basile al frente del seleccionado argentino.
“Han pasado poco más de dos años de la asunción de Alfio Basile a la Selección Nacional. Poco ha cambiado aún, la incertidumbre que se apoderó desde ese momento en el que Cambiasso erró el penal aún no tuvo solución. Seguimos en la misma burbuja de errores, preocupaciones y un “equipo” sin destino que va perdido a chocar frente a la pared.
Los errores se pagan caros, pero en este caso se puede decir que en Sudáfrica estaremos, siempre y cuando se mantenga el mismo sistema que permite tener varias derrotas catastróficas y seguir en carrera. Alfio Basile desde que llegó no ha mostrado mucha seguridad a la hora de las decisiones y aún no se sabe que es lo que planea.
En su momento, la idea era darle pista a los más jóvenes, y dejar de poner a históricos y discutidos pero parece que cambió de opinión, porque de hecho son varios los que perduran. Es el caso de Riquelme, Cruz, Abbondanzieri, Verón y Zanetti. La inactividad marginó a Crespo (por ahora) y a Ayala no se le pidió que vuelva porque se encontró en Demichelis, un central de garantía.
Hoy por hoy el equipo de Basile carece de un nueve de área, no cuenta con dos laterales naturales e intenta juntar a dos mediapuntas que son tan diferentes que hasta se perjudican. En el caso de la Brujita, líder de dudosa reputación, que busca una nueva revancha mundialista, su forma de juego no coincide con la idea del fútbol de los enanos y su suplente puede ser Gago, de creciente rendimiento tanto en su club como en el seleccionado.
Buenos jugadores sobran, el tema es que no se ha armado un equipo que se sepa cómo juegue, y no sea un rejunte de estrellas como muchas veces pasa. Hoy por hoy es eso. Pensar en Basile como un Menotti o Bilardo, es un error y está muy lejos de eso, pero sería bueno que organice dos equipos -uno de europeos, otros de acá- como sí intentó en un momento y de ellos salga el equipo para las Eliminatorias.
Dedicación, trabajo, seriedad y conformar un equipo, cuestiones básicas que uno de las mejores países en materia prima futbolística hoy no cumple”.


En el fútbol moderno cada vez aparecen menos laterales naturales que tengan el hábito innato de oficiar con subidas por la banda y dar una mano en defensa cuando es necesario el retroceso. Son una especie en extinción, como ya sucedió con el enganche. Ante este panorama, apareció el invento del zaguero reconvertido.
Alemania 2006 fue Nico Burdisso. Acostumbrado a ser un todo terreno en el Inter, tanto de central como corrido a los dos costados de la defensa, fue el hombre de Pékerman en el último campeonato Mundial, dejando afuera de la lista a Zanetti, titular para el presente de Basile. Por la izquierda, Heinze parece ser la principal referencia, sin demasiado manejo pero con enorme sacrificio para defender y trepar en alguna oportunidad.
En Boca le tocó esperar eternamente una chance que nunca apareció: la de la titularidad. Llegó a ser el quinto delantero del equipo, por detrás de Palermo, Palacio, Guillermo Barros Schelotto y Marioni/Bueno. Con las salidas de estos últimos tres, quedó como el tercer punta del equipo que dirige Carlos Ischia.






